#wearecmz: Mikel

2019-09-16

Mikel es Director de Producción en SEUNER; nuestra 2ª planta de montaje íntegramente dedicada a la fabricación de tornos grandes para el mecanizado de piezas de gran tamaño. Conoce la empresa como nadie y, además, es una persona que está muy cerca del día a día de la planta y de las personas que trabajan en ella. Hoy, comparte con todos nosotros su experiencia con toda una carrera profesional desarrollada en CMZ a sus espaldas.

Llegó la hora

Mikel tiene claro que la finalización de la etapa estudiantil, lleva implícito un nuevo compromiso: toca devolver a la sociedad lo que nos viene dando. Llega la hora de poner en juego todo lo aprendido, aplicar conocimientos y adquirir experiencia laboral mientras, de un modo u otro, contribuimos a que la sociedad sea un poco mejor.

Según él, CMZ brinda la oportunidad de trabajar en la fabricación de una máquina herramienta de calidad que después es empleada para elaborar productos relacionados con automoción, aeronáutica, medicina… Elementos necesarios y que comúnmente se encuentran en la sociedad.

Perfiles más demandados

Además de las labores intrínsecas a su puesto de trabajo, Mikel está muy metido en la gestión de los Recursos Humanos de CMZ. Los datos hablan por sí solos: las ingenierías y todos los ciclos relacionados con Mecanizado, Mecatrónica, Electrónica y Diseño son los que más cabida tienen en las vacantes que se van generando en nuestra empresa.

El País Vasco posee una gran tradición industrial. Esto hace que tanto el tejido empresarial como de centros de formación, esté centrado en satisfacer la demanda existente en el mercado laboral.

Personas íntegras

Sin duda, un bagaje de conocimientos técnicos importantes y una serie de habilidades, son características que se le presuponen a un determinado tipo de perfil profesional.

Sin embargo, en cada nueva incorporación que se produce en CMZ, Mikel busca algo más. La integridad y la honestidad son valores clave. Para él, son tanto o más importantes que los conocimientos. En CMZ se da mucho valor a este aspecto, no buscamos sólo trabajadores, ante todo, buscamos personas.

El efecto CMZ

Tanto como con los nuevos trabajadores que vienen de otras compañías como con los alumnos que entran para formarse, se produce “el efecto CMZ”. Rápidamente y sin apenas esfuerzo, se integran rápidamente con los trabajadores más veteranos que son quienes les van guiando en el proceso de aprendizaje. Esto enriquece a todas las partes y hace que se forme un equipo sólido, competente y equilibrado.

Cada nuevo trabajador que se integra en CMZ se encuentra un equipo humano sólido, en el que cada engranaje es parte del proceso y que se preocupa día a día en dar lo mejor de sí para obtener resultados óptimos.

Gracias Mikel por compartir tu experiencia con nosotros y hacernos ver el lado más humano de las relaciones profesionales.