#wearecmz: Maikel

31/05/2021

A la hora de elegir una profesión hay quien valora las salidas laborales, la posible remuneración, la estabilidad, la movilidad geográfica… Sin duda, es una decisión muy personal y no hay una fórmula mágica ni una respuesta correcta. Si no que se lo pregunten a Maikel. Por sus manos pasan cada año los más de 500 tornos CNC que salen desde CMZ al mundo. Como afirma ante nuestras cámaras, no hay dos días iguales y eso es magia cuando eres una persona inquieta como él.

La gran colmena

Maikel conoce cada rincón de nuestra Assembly Plant 1 como la palma de su mano. Bien es cierto que lo mismo vale para un roto que para un descosido y siempre está dispuesto a dar el do de pecho cuando hay que acudir a una feria a recoger las máquinas CNC que enviamos o es preciso realizar una carga especial en cualquiera de nuestras plantas de fabricación.

Un motivado Maikel con la sonrisa de medio lado confiesa ante el objetivo que lo que más le gusta de su trabajo es el dinamismo. CMZ es como una gran colmena en la que todas las abejas son eslabones imprescindibles en la cadena. Desde las nodrizas que enseñan a quienes tienen menos experiencia, pasando por las almacenadoras que procuran que no falte de nada o las obreras que trabajan de sol a sol. Todas juntas hacen algo muy grande. No es que nuestros tornos CNC sean jalea real (aunque casi) pero sí son el resultado de un trabajo basado en el engranaje de todos los departamentos de la empresa que dan lo mejor de sí para entregar un producto de alta calidad al cliente final. En todo ese proceso, la carga de máquinas CNC es fundamental. Es el último peldaño antes de que un torno CNC abandone nuestras plantas de montaje para dirigirse a su destino final.

Cada día, un nuevo reto

Para Maikel el dinamismo es fundamental en su puesto de trabajo. Podría pasarse horas contando las anécdotas que con el paso de los años le han ido sucediendo en su quehacer diario. Trata en continuo con compañeros de muy diversos departamentos dentro de la empresa: almacén, logística, comercial…

Sus manos y sus ojos son los últimos en revisar que todo va perfecto. Su especialidad a la hora de cargar son los tornos multieje de la Serie TTL y todos los tornos de control numérico de la Serie TA que son los que se fabrican en la planta de Zaldibar. Sin embargo, las cargas de nuestras máquinas CNC para el mecanizado de piezas grandes de la Serie TD tampoco se le han dado nada mal cuando por necesidades de la producción ha tenido que desplazarse a Seuner para echar una mano a sus compañeros. Él es así: buena persona, metódico, de trato afable y un facilitador nato de soluciones. Pongan un Maikel en su vida, señores.